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Tragedias en PEMEX por negligencias, denuncia el Comité Nacional de la Energía

Posted by Siniestros Pemex on Octubre 28, 2007 – 5:31 pm
  • Desmienten las versiones oficiales de que fueron consecuencias de las condiciones climatológicas prevalecientes
  • Señalan que las condiciones climáticas son “obligatoriamente” monitoreadas las 24 horas del día y  “debieron sugerir previsiones para un probable desalojo desde el mismo lunes”

CECILIA VARGAS La Verdad del Sureste

 

“La tragedia del accidente y el descontrol del pozo Kab 101, recientes, eran previsibles” y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, conocía desde el 2003 las condiciones de operación en la Plataforma Usumacinta de Perforadora Central Sociedad Anónima, afirma el Comité Nacional de la Energía desde la ciudad de México.

La tripulación de la plataforma era de 91 trabajadores, 21 murieron –según datos de la Subprocuraduría de Justicia de Ciudad del Carmen- y 6 están desaparecidos, dice el boletín de prensa del CNE –que agrupa a trabajadores petroleros, nucleares y de la industria eléctrica, académicos y especialistas de la energía – que se envió a este diario.

Hace notar el CNE, que la tragedia reciente, ha sido convertida por Petróleos Mexicanos en siniestro e impacto ambiental que tuvo lugar por las condiciones climatológicas prevalecientes, cuando estas son  “obligatoriamente” monitoreadas las 24 horas del día y  “debieron sugerir previsiones para un probable desalojo desde el mismo lunes”.

Según los reportes, los vientos superiores a 100 kilómetros por hora, las marejadas y las corrientes marinas, acrecentadas por la condición de poca profundidad de aguas en la que trabajaba esta plataforma, provocaron el socavamiento del lecho marino, ocasionando la inclinación de la plataforma, la cual golpeó el árbol de válvulas del Pozo Kab 101, provocando su degollamiento y el inicio de fuga de aceite y gas.

“Las válvulas de seguridad no cerraron automáticamente, por lo que debieron operarse en forma manual; sin embargo, una hora después la válvula falló, quedando de nuevo libre y franca la descarga de hidrocarburos a la atmósfera y al mar”.

Fue hasta este momento, en que el superintendente de la compañía Perforadora Central toma la decisión de iniciar el abandono.

Sin embargo, “una de las dos lanchas de salvamento abordadas (conocidas como mandarinas), comenzó a presentar entrada de agua cuando ya debía haber estado herméticamente cerrada debido a su deterioro, lo cual provocó pánico entre los trabajadores, quienes como ultimo recurso de supervivencia optaron por salir de ella y tirarse al mar”.

El derrame al mar, asegura el CNE, es superior a los 2,000 barriles de petróleo por día, y  continúa hasta la fecha, así como el envío de gas a la atmósfera”.

En resumen el CNE puntualiza:

“No se actuó preventivamente desde los reportes climatológicos procediendo a suspender operaciones, retraer el cantiliber y asegurar la plataforma, el pozo y los equipos necesarios.

Bajo esta circunstancia ya debiera de estarse dando el desalojo.

“No se actuó conforme se presentaba el desnivel de la plataforma más allá de los rangos permitidos.

 “Frente a la fuga, los trabajadores tuvieron que afrontar un ambiente contaminado de gas sulfhídrico altamente mortal.

“Bajo estas condiciones se mantuvo al personal hasta padecer la última adversidad que fue, utilizar equipo de salvamento en mal estado”.

Como antecedente, el CNE, dice que:

La presentación de accidentes fatales en las actividades desarrolladas para la exploración y explotación de PEMEX ha sido recurrente y afirma que sólo en 2007, periodísticamente se tiene documentados los siguientes:

El  25 abril, dice,  mueren tres obreros en una plataforma en la Sonda de Campeche; en mayo, durante un simulacro en la plataforma Maloob, mueren dos trabajadores; el 23 de julio muere un compañero en la plataforma Akal-Bravo; el 29 de agosto muere un operador de grúas en la plataforma Maloob; el 5 de septiembre muere un empleado de la compañía Manpower.

También el 3 de octubre muere un obrero de la plataforma Rig 3; el 10 de octubre muere un trabajador en un naufragio de una embarcación de la empresa Oceanografía; el 22 de octubre muere un trabajador al naufragar un barco de la empresa Transformación y Servicios Marinos.

“Todos estos accidentes han permitido observar nulas condiciones de seguridad e higiene; y no ha habido suficiente esclarecimiento de las causales ni de las penalizaciones aplicables”.

Afirma el Comité que los accidentes  ocurren “normalmente” en las compañías privadas que dan sus servicios marinos a PEMEX, y en especial en Perforadora Central, que es de las que espera,  ante casos de inminente peligro -incendios o mal tiempo- para suspender actividades y evacuar, exponiendo la vida de su personal en aras de evitar pérdidas económicas. Esta no fue la excepción.

El accidente por su magnitud, prosigue la información, termina de exhibir las condiciones precarias de trabajo: inseguridad, el trato inhumano, y en lo cotidiano, las condiciones laborales ajenas al cumplimiento de las más elementales normas de trabajo.

Los trabajadores de Perforadora Central y de las demás compañías privadas, en 2003 se organizaron para demandar equipo de seguridad básico, pero fueron atendidos por sus superiores en plataformas, ni por la administración en Ciudad del Carmen.

En vista de la nula respuesta, señalan el boletín, optaron por conformar su sindicato y se encontraron con represalias y con la existencia de un sindicato blanco, no sin sacrificios, obtuvieron el otorgamiento de un recuento.

No obstante fueron reprimidos y amenazados por los titulares de la Secretaría del Trabajo, bajo la dirección de Carlos Abascal Carranza. Su delito fue anunciar esta desgracia.

Frente a estos hechos la dirección del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) aparece como simple comparsa de estos hechos criminales.

Esas condiciones laborales inhumanas, que afectan a un nuevo gremio que ha aparecido en la industria petrolera de México conformado por cerca de 10,000 trabajadores de las compañías privadas; así como el manejo del patrimonio petrolero con ineptitud y negligencia; vienen a ser el fruto del proceso de desintegración privatizante de Petróleos Mexicanos y de una política laboral que vela por los intereses de los capitales privados.

En base a lo anterior el CNE “exige”:

Castigo a los responsables de la falta de decisión para el desalojo oportuno del personal de la plataforma; que la Comisión del Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados investigue con la coadyuvancia de trabajadores y expertos, las condiciones de seguridad, laborales y de plena aplicación de sus derechos de organización sindical democrática.

También que se realice un peritaje técnico que verifique las condiciones de operación y del equipo en la Plataforma Usumacinta; el retorno de las actividades de Exploración y Explotación a manos directas de PEMEX, que representa la máxima garantía de desempeño de actividades bajo rigurosa normatividad, uso óptimo de recursos materiales y tecnológicos y aprovechamiento de la capacidad y experiencia de sus técnicos y trabajadores.

Dice por último que los trabajadores petroleros integrantes de CNE, promoverá  la formación de un Comité Ciudadano de Observación de los Derechos de los Trabajadores de Plataformas, para que permanezca la vigilancia a las instancias responsables del respeto de los mismos.


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